6 de abril de 2021

La ley de personas transgénero en India: ¿realmente se está avanzando?

Mucho se ha avanzado en India en el reconocimiento de los derechos de las personas transgénero, pero quedan aún muchas tareas pendientes en este proceso.

Kelly Arévalo Franco

Docente e investigadora del Centro de estudios y servicios sobre India contemporánea y Asia meridional (Cesicam) del CIPE.

kelly.arevalo@uexternado.edu.co


El Ministerio de Justicia Social y Empoderamiento de India presentó en 2019 la ley de personas transgénero, que entró en vigor en enero de 2020. Este no es un tema nuevo en la agenda legislativa india: en 2014, la Corte Suprema de ese país creó un estatus de “tercer género” para las personas transgénero, otorgando al grupo un reconocimiento formal por primera vez. Ese mismo año se presentó además un primer proyecto de ley, que fue aceptado y aprobado en la cámara alta en 2015, pero no prosperó en la cámara baja, entre otras razones, por la ausencia de una definición adecuada de las personas transgénero.

De acuerdo con esta legislación, una persona transgénero es aquella cuyo género no coincide con el género asignado al nacer, incluyendo, por ejemplo, a hombres y mujeres trans, personas con variaciones intersexuales y personas con identidades socioculturales como kinnar e hijra.

En India, hay una gran variedad de grupos socioculturales e identidades que complejizan la creación de estrategias efectivas para su inclusión. Por ejemplo, los eunucos son las personas que nacen con órganos sexuales masculinos y son sometidas a una castración, o una persona intersexual cuyos genitales son ambiguamente masculinos al nacer. Las hijras son las mujeres trans que, en en el sur de Asia, viven en comunidades dirigidas por un gurú; a diferencia de los eunucos, no todas las hijras han pasado por un proceso de castración. Por otra parte, las Shiv-shakthis son mujeres trans que se considera que están casadas con el dios hindú Shiva y trabajan como astrólogas o sanadoras espirituales; también están las jogtis o jogtas, que son transexuales que se dedican (o están obligados a dedicar) sus vidas a los dioses en diferentes templos.

Los avances

En materia de reconocimiento de derechos para la comunidad trans, India está adelantada respecto a otros países, incluso se si compara con los de Occidente. Por ejemplo, varios estados del sur, como Tamil Nadu, desde antes de 2019 ya garantizaban el acceso a cirugías para quienes buscan una reasignación de sexo, así como el posterior cambio en sus documentos de identificación. No obstante, ese es el panorama en las zonas urbanas, pero es otra la historia en la India rural.

Si bien la nueva legislación busca garantizar que las personas transgénero puedan acceder a cirugías de reasignación de sexo cubiertas por el sistema de salud, el problema radica en que no hay suficiente personal calificado para la realización de este tipo de intervenciones, lo cual incluso pone en riesgo la seguridad de los pacientes. De esta forma, se hace evidente la necesidad de revisar los planes de estudios de medicina para abordar los problemas de salud de las personas transgénero y así lograr ofrecerles no solo cirugías seguras, sino también planes integrales de seguridad social.

Por otra parte, se prohíbe la discriminación en contra de las personas trans, específicamente en lo que se refiere al acceso al empleo, la educación, la vivienda y otros servicios. Según un estudio de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (Kerala Development Society, 2018), cerca del 92% de las personas transgénero en India se ven privadas del derecho a participar en cualquier forma de actividad económica en el país, e incluso a las personas calificadas se les niega el trabajo. Esto no solo se evidencia en el sector privado, pues este estudio no registra trabajadores transexuales en el sector público.

Además, en 2018 la Corte Suprema de India despenalizó la homosexualidad al revocar la Sección 377 de la Corte Penal de la India, que calificaba de inconstitucional el sexo homosexual consensuado entre adultos.

Las críticas

Pese a los beneficios del reconocimiento de los derechos de las personas transgénero, esta ley también ha generado bastante controversia. Si bien, algunos colectivos trans aseguran que no fueron invitados a discutir el contenido de la ley, la principal crítica radica en que no otorga a las personas transgénero el derecho a autoidentificarse sin haber tenido una cirugía de reasignación de sexo. Es decir que son las autoridades locales y un comité quienes asignarán un certificado de género a quienes se hayan sometido a una cirugía de reasignación de sexo. Por lo tanto, esta condición es vista como una obligación a someterse a esta cirugía, enfrentando dos desafíos: la falta de personal e infraestructura para garantizar intervenciones quirúrgicas seguras y gratis, y que no todas las personas trans desean pasar por este procedimiento médico. Adicionalmente, la ley no da pautas claras para que los funcionarios públicos tomen esta decisión.

La ley tampoco dice nada acerca de si es suficiente con tener un certificado de género masculino o femenino para que una persona trans tenga acceso a los planes y programas de bienestar del gobierno destinados a personas transgénero. Por ejemplo, la ley castiga la mendicidad, ignorando que configura la principal fuente de ingreso para una gran parte de las mujeres trans en India.

Por otra parte, los hogares no siempre representan un lugar seguro para las personas trans, por lo que es común que los adolescentes escapen de sus hogares y se unan a las comunidades trans, como en el caso de las hijras. Bajo la nueva legislación, deben acudir a un tribunal que los enviará a un “centro de rehabilitación”, lo cual es señalado de incluso ir en contra de los derechos humanos, como aseguran varios colectivos.

Finalmente, frente a este panorama es importante que se diseñen campañas de sensibilización social, pues es allí donde radica el principal cambio. Esto cobra importancia en los ambientes escolares, no desde la perspectiva de los estudiantes, sino también en términos de capacitación de profesores para la adaptación tanto de métodos de enseñanza inclusivos para garantizar que estos niños no sean acosados ​​o discriminados, como de información sobre qué significa ser transgénero. Incluso esta ley evidencia un fuerte sesgo hacia las mujeres trans e hijras, pero deja de lado la intersexualidad, el género queer e incluso los hombres trans.

De igual forma, el Estado debe crear mayores espacios de inclusión política. Por ejemplo, el 32% de los ciudadanos trans en Delhi asegura no tener participación política (Kerala Development Society, 2018), y solo hasta 2015 se eligió al primer alcalde transexual de India, en la ciudad de Raigarh.

Sin lugar a duda hay avances, pero el proceso es lento y la mayoría de las personas trans permanece en la pobreza, lo cual resulta paradójico cuando son las hijras quienes tradicionalmente dan sus bendiciones a las familias hindúes para la prosperidad y fertilidad.


Referencias

  • ​Johari, A. (17 de Abril de 2014). Hijra, kothi, aravani: a quick guide to transgender terminology. Scroll.in.
  • Kerala Development Society. (2018). Study on Human Rights of transgender as a third gender. New Delhi: National Human Rights Commission India.
  • THE TRANSGENDER PERSONS (PROTECTION OF RIGHTS), No. 40 OF 2019 (MINISTRY OF LAW AND JUSTICE 5 de December de 2019).

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