2 de marzo de 2020

Reino Unido se fue pero la Unión Europea sigue

El profesor Miguel Martínez, de la Escuela de RR.II. de FIGRI, analiza la reaparición de las fronteras entre el Reino Unido y la Unión Europea después del Brexit y la posibilidad que tiene ese país de preservar intacta su soberanía en las negociaciones que tendrán lugar este año.

Miguel Martínez

Doctor en RRII. Experto en Teoría de las RR.II. y Unión Europea.

Profesor e Investigador de la Escuela de Relaciones Internacionales – FIGRI

@miguelmg2006 | miguel.martinezg@uexternado.edu.co

Ya ha pasado casi un mes desde que Reino Unido no forma parte de la Unión Europea (UE) y, justo antes de comenzar las negociaciones finales sobre cómo serán las relaciones entre ese Estado y la UE, ya han empezado a surgir problemas con las fronteras internas en el país.  

Era claro que este era un coste político que iba a pagar el primer ministro Johnson, porque el papel aguanta todo, pero a la hora de ponerlas en práctica, las cosas cambian.

Una cuestión de soberanía

Una de las principales razones por las que Reino Unido salió de la UE fue que no querían que las instituciones europeas interfirieran en su política interna. Sin embargo, el acuerdo que se aprobó para la salida prevé la supervisión de la UE de los productos que circulen dentro de Reino Unido, es decir, entre Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte.  

Yo me pregunto si Johnson explicó bien ese acuerdo a sus votantes o si los parlamentarios ingleses, sabiendo que esto iba a pasar, ya eran conscientes de que no iban a permitir a la UE que hiciera dicha supervisión.

Michel Barnier, negociador de la UE para el Brexit, ha dicho ya que no comenzará las negociaciones si Reino Unido no cumple el acuerdo de transición. ¿Esto querrá decir que ya estando fuera, los ingleses no están cumpliendo aquello que prometieron?

La cuestión (nor)irlandesa

Los irlandeses, con su voto en el referéndum y luego en las elecciones del diciembre pasado, demostraron que no querían estar fuera de la UE. No les molesta tanto como a los ingleses estar bajo el auspicio de las instituciones europeas.  

El acuerdo proponía que Irlanda del Norte quedaría dentro de la unión aduanera del Reino Unido, pero también bajo las normas del mercado único europeo.

Esto quiere decir que los productos que vengan de la isla vecina no pagaran aranceles, siempre y cuando no salgan de Irlanda del Norte, pero, si esas mercancías pasan por el puerto de Belfast y se van a consumir en Dublín, esos bienes pagarán aranceles, se someterán a las normas fitosanitarias, pagarán el IVA impuesto por la Unión y cumplirán las normas de las ayudas de los Estados que impone el mercado único.

La UE cobrará por anticipado dichos aranceles y, después de comprobar que el producto no salió de Irlanda del Norte o ha sido procesado en Irlanda del Norte y no ha salido de allí, devolverá el arancel cobrado en la frontera marítima. 

Por tanto, Reino Unido no es que se tenga que someter a las instituciones europeas o deba ceder soberanía, sino que va a tener a la UE dentro de su territorio vigilando a dónde van sus productos para cobrarles aranceles y que ningún producto fabricado en Inglaterra se pueda vender en Roma, por ejemplo, sin pagar aranceles.  

Las mentiras siempre tienen muy poco recorrido y se desvelan más tarde o más temprano

Un acuerdo con la UE no significa que esta va a interferir en la política o economía de un país; sin embargo, las condiciones que va a poner la UE para poder negociar con Reino Unido es que la negociación se haga en igualdad de condiciones, teniendo en cuenta las normas del mercado interior europeo.

Es decir, si se quiere llegar a un acuerdo, Reino Unido se va a tener que someter, de alguna manera, a las normas europeas. ¿Eso es interceder en la soberanía de un estado? 

¿Podría el Reino Unido negarse a ceder parte de su soberanía en una negociación con la UE?

Está claro que no lo hará, sin embargo, negarse a eso supondría para ese país diversificar en tiempo récord el 44% de su comercio que actualmente se desarrolla directamente con la UE sin el pago de ningún arancel o, ¿cómo podrá solventar este obstáculo si no quiere perder la cuota de mercado que tiene Reino Unido con la UE? 

La soberanía, en países diferentes a EE.UU, Rusia o China, que aspiran o requieren de unas políticas para mantener su estatus quo en la sociedad internacional, está sobrevalorada.

En la UE los avances se han conseguido a través de renunciar a parte de la soberanía y llegar a acuerdos, que tienen en cuenta la solidaridad. Reino Unido, por mucho que se haya salido, tiene a la UE mucho más cerca de lo que a lo mejor ellos desearían, pero la realidad es cruel y al final deberán someterse a ella.

Imagen: Mrmw / CC0


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