27 de marzo de 2020

La batalla de San Cristóbal: la frontera colombo-venezolana a comienzos del siglo XX

Diego Jaramillo nos propone aprovechar la historia para entender mejor la actualidad internacional. Para comprender las diferencias actuales entre Colombia y Venezuela, nos ofrece un análisis de la batalla de San Cristóbal (28-29 de julio de 1901).

Diego Jaramillo Mutis

Docente investigador de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales.

@diegojaramut | diego.jaramillo@uexternado.edu.co

Las diferencias actuales entre Colombia y Venezuela tienen raíces históricas profundas. La batalla de San Cristóbal (28-29 de julio de 1901) tiene similitudes con la actualidad: ambos gobiernos apoyaron a los enemigos internos del vecino, Ecuador y Nicaragua jugaron un papel importante. Este documento es el primer avance de una investigación sobre esta batalla, que hace parte de un libro sobre la frontera colombo-venezolana que está preparando FIGRI. Como se verá, la historia ayuda a entender mejor la actualidad, más la internacional.

Según el general Rafael Uribe Uribe, jefe liberal colombiano, esta batalla:

“No fue contienda de nación a nación, sino de partido a partido, de liberales contra conservadores, sin distinción de gentilicio […] La guerra no era internacional, puesto que no se efectuaba entre dos Estados; tampoco era civil, porque no tenía lugar entre un Estado, por una parte, y un grupo insurrecto de la otra. Era conflicto entre colectividades políticas […] un tipo de guerra enteramente nuevo y aún no clasificado por la ciencia.”

Además, esta fue parte de la guerra civil venezolana que inició con la revolución que llevó a Cipriano Castro (1899-1908) a la presidencia, pero también de la guerra de los Mil Días (1899-1903) colombiana. Estas guerras se confunden en la frontera. La de los Mil Días inició en el departamento fronterizo de Santander, en octubre de 1899, pocos días antes del triunfo de Castro. Los liberales colombianos y el caudillo venezolano se apoyaron mutuamente.

Diez años antes, en 1891, un laudo arbitral español delimitó la frontera entre los dos países. Este favoreció a Colombia, aunque ambos quedaron inconformes. El presidente colombiano Miguel Antonio Caro (1892-1898) aceptó renegociar el límite, para garantizar la navegación de los ríos comunes. El producto de exportación más importante de ambos países era entonces el café y gran parte de los cultivos estaban en la frontera. Las exportaciones se hacían por los ríos comunes Zulia y Catatumbo y por el puerto venezolano de Maracaibo (ver mapa 1). Los acuerdos entre Caro y Venezuela no fueron ratificados por los congresos. Entonces, una comisión binacional viajó a la frontera en 1899, a delimitar el territorio a partir del laudo. Esta fue disuelta en noviembre de 1901, después de la batalla de San Cristóbal, debido a la suspensión de la relación bilateral.

Mapa 1: La frontera colombo-venezolana en la región marabina

La relación entre Castro y el gobierno conservador colombiano fue difícil desde el comienzo. Castro nació en el estado fronterizo del Táchira y estudió en Pamplona, Colombia, muy cerca de Cúcuta. Fue cercano a la política y la sociedad de este país (su esposa era cucuteña). Apoyó la revolución liberal colombiana durante la guerra de los Mil Días: autorizó su tránsito por Venezuela y cubrió su retaguardia en Cúcuta, una de las plazas más importantes. También le suministró hombres, dinero y armas, incluidos dos barcos. Además, nombró gobernador de Maracaibo al general liberal colombiano Benjamín Ruiz. Castro se desentendió de Colombia después de la batalla de San Cristóbal, Uribe Uribe lo culpó del fracaso liberal.

Por su parte, el presidente de Colombia, José Manuel Marroquín (1900-1904), apoyó al general conservador Carlos Rangel Garbiras, tachirense también, para derribar a Castro. Rangel invadió su país desde Cúcuta, en julio de 1901, al mando de tropas conservadoras formadas por más de cinco mil soldados del ejército colombiano y cerca de mil venezolanos asilados en Colombia. Así inició la batalla de San Cristóbal, que terminó con triunfo liberal. Marroquín se equivocó con este movimiento: se arriesgó a internacionalizar la guerra de los Mil Días con una aventura poco útil, cuando el liberalismo estaba prácticamente derrotado. Según el canciller colombiano, Ramón González Valencia (1909-1910), este fue un “vergonzoso desastre”. El secretario de Guerra, José Vicente Concha (1914-1918), fue responsabilizado de la derrota. El ejército colombiano invadió a Venezuela sin causa ni banderas propias, conducido por un general venezolano. Marroquín explicó que la orden la dio una autoridad local, no él.

Enterado de los planes de sus enemigos, Castro encargó la defensa de San Cristóbal a su hermano Celestino, gobernador del Táchira, y a Uribe Uribe, que estaba en Venezuela intentando mantener el apoyo de este país a su revolución. Colombia y Venezuela se enfrentaron indirectamente en San Cristóbal, por medio de los generales rebeldes Rangel Garbiras y Uribe Uribe. Castro contraatacó en septiembre en la Guajira, con un movimiento similar al de San Cristóbal conocido como la batalla de Carazúa, pero el resultado fue el mismo. En la segunda mitad del siglo XIX, los liberales intentaron invadir Colombia desde Venezuela varias veces, los conservadores hicieron lo mismo en sentido contrario. Entre 1859 y 1901 más de veinte fuerzas cruzaron el límite desde Colombia, con el objeto de derrocar al gobierno de Venezuela. Rangel lo intentó varias veces antes de la batalla de San Cristóbal y al menos cuatro después de esta. La revolución de Castro también inició con una invasión desde Cúcuta a Venezuela.

El objetivo de Castro era llevar a la presidencia de Colombia a Uribe Uribe y restaurar la Gran Colombia, con capital en Caracas, junto al presidente liberal de Ecuador, el general Eloy Alfaro (1895-1901). Otros países centroamericanos, como Nicaragua, gobernada por el también general liberal José Santos Zelaya (1893-1909), se interesaron en el proyecto grancolombiano. Castro pretendía atacar a Marroquín en Santander, mientras Alfaro lo hacía en el Cauca, Santos Zelaya en Panamá y Uribe Uribe desde adentro (ver mapa 2). El caudillo venezolano ofreció el istmo de Panamá a Estados Unidos a cambio de apoyo a su proyecto grancolombiano, pero el presidente Theodore Roosevelt (1901-1909) rechazó la propuesta. En palabras de Sullivan, los “liberales en Colombia, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Centroamérica se unieron para derrocar la oligarquía conservadora de Bogotá, al tiempo que los godos colombianos lo hicieron con los tradicionalistas ecuatorianos, venezolanos y nicaraguenses, para derrocar los regímenes liberales de Quito, Caracas y Managua.”

Mapa 2. División política de Colombia entre 1858 y 1905.

¿Conoce otro hecho histórico que ayude a entender la relación bilateral y la frontera colombo-venezolana en la actualidad? 


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